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Publicado por Kindergarten Cedros Norte Dec 9, 2019 9:06:00 PM

Tipos de temperamento en niños y cómo manejarlos

El temperamento no es más que la forma en que los niños responden ante el mundo.

Puedes pensar en el temperamento de tu hijo en términos de cuánto o cuán poco muestra de estas tres cualidades:

  • Reactividad: esta es la fuerza con que los niños reaccionan ante cosas como eventos emocionantes o verse frustrados al no poder salirse con la suya. Los niños reactivos tienden a sentir con más intensidad.
  • Autorregulación: por medio de la misma los niños pueden controlar su comportamiento, incluida la forma en que muestran sus sentimientos. También se trata de cuánto los niños pueden controlar su atención y cuán persistentes son en las actividades.
  • Sociabilidad: se refiere a cuán cómodos se sienten los niños cuando conocen a nuevas personas o tienen nuevas experiencias.

Cada niño nace con su propio temperamento, y probablemente hayas podido describir el temperamento de tu hijo desde que era bebé. Por ejemplo, “Ella es muy tranquila” o “Le gustan sus rutinas”.

Adaptar la crianza de tus hijos de acuerdo con su temperamento

No puedes cambiar el temperamento de tu hijo: él es quien es, y ello es maravilloso.

Pero puedes adaptar la crianza al temperamento individual de tu hijo para fomentar su desarrollo. Puedes ayudarlo a cultivar las partes positivas de su temperamento. Y puedes comprender las situaciones que podría encontrar difíciles debido al, y apoyarlo para que aprenda a manejar estas situaciones.

Aquí hay algunas ideas para adaptar la crianza a su temperamento correspondiente.

Temperamentos más o menos reactivos

  • Más reactivo

Si tienes un hijo muy reactivo, es probable que se divierta mucho cuando suceda algo bueno. Pero también puede ser ruidoso y dramático al no hallarse contento, como al no salirse con la suya. Es posible que necesites ayudar a este niño a aprender a responder con más calma, por ejemplo, relajándose y usando palabras para nombrar emociones de enojo.

Los niños reactivos a menudo también son activos físicamente y pueden requerir de mucho tiempo al aire libre. Puedes ayudar a tu hijo a desarrollarse animándolo a probar nuevas actividades deportivas. Pero también podría necesitar ayuda para relajarse, por lo que la relajación a la hora de acostarse podría ser buena idea.

  • Menos reactivo

Un niño menos reactivo es generalmente más tranquilo, pero podría ser menos firme. Es posible que debas enseñarle a un niño así a defenderse por sí mismo. Por ejemplo, si notas situaciones en las que tu hijo debería ser más asertivo, puedes conseguir que practique manejar tales situaciones de manera diferente.

También es importante asegurarse de que los niños menos reactivos no se queden fuera de discusiones familiares. Por ejemplo, “Diego, no has dicho mucho. ¿Estás contento con la elección de esa película?”

Los niños menos reactivos también pueden ser menos activos. Tu hijo menos activo estará más satisfecho con oportunidades para emplear habilidades motoras finas, como al realizar manualidades o dibujar. Pero es posible que debas fomentar la actividad física. Intenta un viaje al parque con el fin de recoger hojas para un collage. O caminen ambos hacia la biblioteca, en lugar de conducir.

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Temperamentos más o menos autorregulados

  • Más autorregulado

Los niños a quienes les resulta más fácil autorregularse son buenos para controlar sus reacciones ante emociones como frustración o entusiasmo. Pueden calmarse más rápido después de algo emocionante o molesto, y son menos impulsivos.

Un niño muy autorregulado podría ser más capaz de regular su atención. Es probable que continúe con cierta actividad hasta que la haga bien. También podría ser bueno para hacer frente a contratiempos y para superar tareas sin demasiada supervisión. Pero podría ser un poco perfeccionista, así que enséñale que no hay problema en cometer errores.

  • Menos autorregulado

Si tu hijo tiene dificultades para regular su atención, requerirá de mucho aliento para continuar con las tareas difíciles. Estos niños pueden cambiar rápidamente de una actividad a otra. También pueden ser muy creativos. Para apoyar a tu hijo en su concentración, intenta recompensarlo o llevar a cabo ejercicios divertidos al implementar juegos y demás momentos de creatividad.

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Temperamentos más o menos sociables

  • Más sociable

Si tu hijo es muy sociable, le gustará estar cerca de otras personas, reunirse con amigos jugar y hacer actividades grupales. Pero no tienes que organizar citas y actividades para él todo el tiempo, porque también es importante que tu hijo aprenda a ocuparse solo.

Los niños con temperamentos más sociables también suelen ser muy adaptables y pueden hacer frente a los cambios en las rutinas con bastante facilidad. Será genial si puedes darle a tu hijo adaptable el acceso a experiencias nuevas, pero propicia que aún mantenga una relación personal contigo.

  • Menos sociable

Si tu hijo no es muy sociable, probablemente sea bastante bueno jugando solo y tal vez no necesite de gran asistencia para encontrar algo que hacer. Pero es posible que debas ayudarlo a hacer amigos. Si no se siente cómodo en grupos o en fiestas, por ejemplo, podrías pedirle a uno o dos amigos que vengan a jugar en casa o vayan al parque.

Si no es muy adaptable, le encantará llevar una rutina regular y es posible que le cueste hacer frente a los cambios. Esto puede facilitarte la planificación de actividades en torno a la rutina, pero es posible que tu hijo también requiera de apoyo para enfrentar cambios o transiciones.

Cómo puedes cambiar el temperamento

Es posible que notes algunos cambios en el temperamento de tu hijo a medida que se vuelva más maduro. Esto ocurre cuando sus experiencias afectan la forma en que se comporta a través de diferentes situaciones.

Por ejemplo, un niño que suele distraerse en la escuela podría convertirse en un adulto que se concentra bien en las reuniones de negocios. Esto podría deberse a que desarrollara eventualmente más motivación a medida que madurara, o porque llegara a aplicar estrategias para manejar la distracción.

Así que no todos los niños permanecen con los mismos temperamentos a lo largo de la vida, aunque puedan constituir indicadores relevantes, ya que las experiencias y el aprendizaje son fundamentales para desarrollar matices alternativos en el temperamento.

En Cedros Norte Kindergarten disponemos de varios programas diferenciadores que ayudan a nuestros alumnos a desarrollar diferentes habilidades y talentos, así como les resultan provechosos a niños con distintos temperamentos de acuerdo con sus necesidades particulares. Descubre qué programas nos diferencian en nuestro kínder.

¿QUÉ NOS DIFERENCIA?>

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Categorías: Kindergarten Cedros Norte, Consejos para padres