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Publicado por Kindergarten Cedros Norte Dec 18, 2020 10:23:31 PM

Cómo poner límites a los niños pequeños sin ser duro con ellos

Establecerles límites a los niños pequeños y hacerlos cumplir es complicado, en particular si uno quiere evitar el uso de coerción, amenazas y sobornos. Los límites “tranquilos y firmes" son como un músculo de crianza que debe ejercitarse y desarrollarse con el tiempo.

Cuando un hijo se comporta de manera grosera o peligrosa y nuestra mecha se ha quedado corta, las emociones se intensifican. En el peor de estos escenarios, la amígdala secuestra nuestra corteza prefrontal e inunda nuestro cuerpo con adrenalina y cortisol, llevándonos al modo de combatir o huir.

Una vez que el cerebro "de abajo" (como el Dr. Dan Seigel lo ha llamado) toma las riendas de nuestra voluntad, la capacidad para pensar disminuye, nos cuesta trabajo regular nuestras emociones y la percepción se sesga con facilidad.

La mejor manera de permanecer en el cerebro "de arriba" es cuidarnos bien y mantener la perspectiva de "maratón, no carrera corta" al educar a nuestros hijos, con los que, con suerte, tendremos una relación larga y maravillosa.

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Aquí compartimos 10 consejos que te ayudarán a fijarle límites a tu hijo pequeño:

  1. Piensa a futuro. Haz un plan y piensa de manera estratégica. En la educación de los hijos, uno debe ir un paso por delante. Con frecuencia sabemos qué es lo que influye más en el comportamiento de nuestros hijos. Así que despeja el tiempo necesario para pensar con cautela y discernir de antemano cuáles son tus límites.
  2. No utilices un lenguaje débil. Evita utilizar un lenguaje somero al dar directivas y establecer límites. Trata de eliminar frases como "No quiero que estés haciendo eso", y el siempre presente "¿Entendido?".
  3. Presta atención a tu lenguaje corporal y expresión facial. Los estudios muestran que el lenguaje no verbal tiene una gran importancia. Dado que los adultos les resultan enormes e intimidantes a los niños, es mejor que desciendan a su nivel para hablar con ellos, de cerca y con una expresión facial neutra.
  4. Procura que tu tono sea cálido, pero firme. Los tonos agudos o las cadencias entrecortadas suelen ser atemorizantes para los niños pequeños, lo que puede “activar” una reacción de combatir o huir. Un niño atemorizado sólo obedecerá al haberse disminuido su conexión emocional hacia ti, la cual necesita para regularse.
  5. No esperes que tu hijo cumpla sin molestarse. Deja espacio para las emociones. Ten fe en que podrá superar su enojo cuando obtenga lo que quiere. Manejar la frustración no es algo que los niños puedan aprender al cerrarse emocionalmente.
  6. Ten expectativas adecuadas al nivel de desarrollo. Los bebés de 1 año se meten en todo. Los niños de 2 años no pueden compartir sin protestar. Los niños de 3 años dirán "no" a menudo. Los niños de 4 años deben saber "por qué". Los niños de 5 años pueden ser bastante atrevidos.

Considera el nivel de desarrollo de tu hijo: cuánto ha crecido (o no) en todos los niveles: emocional, físico, mental y psicológico.

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  1. Muéstrate decidido, incluso cuando cambies de opinión. La confianza en tus decisiones es fundamental. Mantenernos firmes en nuestra capacidad de decisión es mucho más importante que cualquier regla inquebrantable.
  2. Usa tu cuerpo en caso de que sea necesario. A menos de que te sientas muy enojado, está bien acorralar a un niño para mantenerlo (u otros) a salvo. Procura hacerlo de espaldas (para que tampoco te lastime).

Contrólate y conserva la calma: nunca toques a tu hijo cuando te encuentres enojado. A veces, sólo requerirás un momento de contacto. Siempre suéltalo tan pronto como él pueda controlarse de manera segura.

  1. No te expliques más de una vez. Puede resultar útil explicar el motivo de un límite. Pero no te repitas, ello únicamente te irritará. Ofrece la explicación una vez y luego guarda silencio.

Refrena tu lengua, en especial si tu hijo se halla en medio de un berrinche. En estos momentos el lenguaje dejará de ser accesible para él. Estarás perdiendo el aliento. Si quieres una frase que repetirle a un niño durante un berrinche, "Estás a salvo" es una excelente.

  1. Emplea el humor. Este es un recurso inmejorable. Dale vida a objetos como el cepillo de dientes o el agua de la bañera. Usa una voz o un tono bobo, o inventa un personaje curioso. Con toda seguridad esto no llevará más tiempo que negociar, gritar o sobornar.

Intenta poner en práctica algunas de estas sugerencias. Comprueba si son útiles. Definitivamente sabrás si están funcionando. Si queremos motivar a los niños a portarse bien, tenemos que ser firmes y amables, conectarnos con ellos y escucharlos.

¿Te interesa conocer qué puedes hacer para sobrellevar adecuadamente los berrinches de tu hijo pequeño? Te compartimos la siguiente guía que te ayudará a ello, puedes descargarla aquí:

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Categorías: Kindergarten Cedros Norte, Consejos para padres