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Publicado por Colegio Cedros Norte May 18, 2020 12:30:00 PM

Tips para mejorar la atención y concentración de tu hijo

La concentración es la capacidad de fijar y mantener la atención requerida para una tarea. Ésta puede ser influenciada por la motivación, la autoestima, la integración sensorial, la práctica, las dificultades del lenguaje u otro diagnóstico existente.

¿Por qué es importante poder fijar la atención?

La atención efectiva es lo que nos permite descartar la estimulación irrelevante y enfocarnos en la información que es importante en cierto momento. Esto también significa que podemos mantenerla, lo que nos permite participar en una tarea durante el tiempo suficiente para practicarla de manera repetida. 

La práctica repetida es crucial para el desarrollo de habilidades. La atención también nos permite centrarnos en los detalles relevantes (por ejemplo, en el lenguaje: "haz esto, luego eso.... antes de cepillarte los dientes").

Contenido relacionado: 5 formas de mantener concentrado a tu hijo

¿Cuáles son los componentes básicos necesarios para mejorar la capacidad de prestar atención?

 

  • Procesamiento sensorial
  • Funcionamiento ejecutivo
  • Autorregulación
  • Comprensión del lenguaje

¿Y las limitaciones?

 

  • Dificultades de procesamiento auditivo
  • Discapacidades auditivas
  • Actitud derrotista (aprendida)
  • Motivación limitada
  • Tipo de entorno

¿Cómo puedo saber si mi hijo tiene problemas de atención?

 

Si un niño tiene dificultades con la atención, podría:

  • No atender una tarea cuando se requiere/solicita que lo haga.
  • Desatiende detalles en las instrucciones.
  • Repetidamente comete los mismos errores (debido a no aprender de la lección pasada).
  • No poder escuchar toda la información presentada.
  • Le resulta difícil calmarse físicamente (por ser demasiado activo) o 'despertarse' (parece somnolientos o letárgicos).
  • Comienza una tarea pero luego se distrae con otra cosa y se le "olvida" completar lo que se le haya pedido.

Contenido relacionado: 10 razones por las que tu hijo no se concentra en las clases

 ¿Qué se puede hacer para mejorar la atención?

 

  • Repetir las instrucciones: cuando se le haya dado una instrucción a un niño, debe repetírsele para asegurar que el niño haya comprendido el tema o la lección.
  • Terapia de integración sensorial: para abordar las dificultades de atención que sean de naturaleza sensorial.
  • Contacto visual: acercarse al niño para que pueda escuchar y ver el rostro de la persona que se dirige a él; bajar a su nivel.
  • Lenguaje simple: utilizar un lenguaje claro y específico al hacer solicitudes y, si es necesario, mostrarle lo que se le pide.
  • Reducir el ruido de fondo y las distracciones: para ayudar a que un niño mantenga la atención el tiempo suficiente, de modo que pueda captar la información requerida para completar cierta tarea.
  • Desarrollar la recepción del lenguaje: mejorar la recepción del lenguaje de tu hijo (es decir, su comprensión del lenguaje) para que pueda comprender mejor las expectativas y la información y, por lo tanto, responder mejor a ellas.
  • Programas de desarrollo motor y cognitivo: para promover la autorregulación a través de estrategias sensoriales y cognitivas con el fin de optimizar su atención y su concentración.
  • El programa M.O.R.E.: emplea componentes motores (físicos), de organización oral, ejercicios de respiración y contacto visual para propiciar la regulación sensorial y contribuir a una mejora de la atención.
  • El protocolo de Wilbarger (técnica de propiocepción de presión profunda): es un programa de terapia diseñado para reducir la defensividad sensorial o táctil y estimular la regulación sensorial y, por lo tanto, la atención.

 ¿Qué actividades pueden ayudar a mejorar la atención de tu hijo?

  • Actividades de dieta sensorial, tales como:


    • Carreras de obstáculos (que también pueden incluir estos ejercicios)
    • Caminar en carretilla
    • Caminar como animal
    • Trampolín
    • Ciclismo y usar scooter
    • Movimientos oscilatorios (hacia adelante y atrás, de lado a lado, rotativo)
    • Juego de contacto corporal / aplastar almohadas o bolas, o meterse entre ellas
    • Llevar una mochila pesada
    • Usar artículos con peso (costal de trigo en el regazo mientras se sienta o una manta gruesa para dormir)
    • Emplear juguetes “masticables”
  • Programas de desarrollo motriz: actividades motoras sensoriales (físicas) bien diseñadas (de acuerdo con el niño) y planificadas conscientemente para conseguir una mejor autorregulación y atención.
  • Habilidades discretas: actividades con un punto inicial y final definido, como rompecabezas, tareas de construcción, resolver laberintos y conectar puntos.
  • Tareas con un enfoque específico: actividades cuyo enfoque sea muy delimitado y requieran de una atención muy centrada, tales como actividades de clasificación, organización y categorización (por ejemplo, juegos de cartas como Uno, o dominó).
  • Horarios visuales: le permiten al niño ver y comprender lo que sucederá después. Los horarios también ayudan a las personas a organizarse, a planificar con anticipación y, así, a prestar atención de manera más efectiva al saber cuándo finalizará la actividad.
  • Temporizadores (idealmente visuales): son útiles para las transiciones, pues le indican al niño por cuánto tiempo y cuándo tendrá que realizar una actividad. Los temporizadores le advierten previamente al niño que se acerca cierta tarea o deber.
  • Contadores de conversación/preguntas: durante un período discreto de tiempo en el que el niño participe en una actividad, implementa una estructura que le dé la posibilidad de hacer un número limitado de preguntas o declaraciones. Por ejemplo, 5 contadores de preguntas. 
  • Procesamiento auditivo: aumenta gradualmente la cantidad de distracción mientras tu hijo completa una tarea. Debe comenzar la tarea en silencio, luego introducir 'ruido blanco', después música clásica, luego radio comercial y finalmente escuchar conversación regular.
  • Escuchar con música clásica relajante: ayuda a desarrollar las habilidades de atención de un niño al enseñarle cómo focalizar su atención en una actividad mientras escucha música clásica tranquila o relajante. Existen terapias que se guían por este procedimiento.

Aprovecha todos estos métodos para que tu hijo pueda aumentar su capacidad para concentrarse y prestar atención. Probablemente ello suceda de manera gradual, así como algunos sean más efectivos que otros. De cualquier manera, siempre te quedará la opción de integrar a tu hijo a una terapia o programa efectivo.

Si además de mejorar su capacidad para mantener su atención, te interesa que perfeccione su rendimiento académico, en el siguiente documento te compartimos 5 claves para que tu hijo tenga éxito en la escuela. Descárgalo en el siguiente enlace:

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Categorías: Colegio Cedros Norte, Aprendizaje de niños

Escrito por Colegio Cedros Norte