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Publicado por Colegio Cedros Norte Apr 17, 2019 11:24:20 AM

¿Cómo exigirle correctamente a tu hijo?

A menudo se critica la laxitud de los padres, pero educar no es tarea fácil. Y si unos pecan por defecto, otros lo hacen por exceso y piden a sus hijos que sean obedientes, educados, inteligentes, e incluso perfectos ¿Conviene exigir tanto?

Son pocos los padres que no desean grandes cosas para sus hijos. Pero entre desearlas y fijarlas como objetivo existe una gran diferencia. De esta última manera suelen proceder los padres convencidos de que sus hijos rendirán más si ellos son muy exigentes. 

Puede parecer que en la sociedad falta una cultura del esfuerzo, y en medio de la ausencia de límites y de tolerancia a la frustración con que crecen las nuevas generaciones, se cree que los padres exigentes son una especie en extinción. Sin embargo, psicólogos y pedagogos aseguran que no es así, que son muchas las familias que presionan a los hijos, especialmente en el ámbito académico.

Y ¿qué ocurre cuando se pide demasiado? Todo depende de las capacidades, de los intereses y del carácter de un niño. Si puede y desea alcanzar las elevadas metas que le marcan, es posible que tenga un rendimiento óptimo y termine por desarrollar una personalidad exigente y perfeccionista, como la de sus progenitores. Si los objetivos le resultan inalcanzables o no le gustan, se frustrará, se bloqueará o se rebelará.

Los padres exigentes con frecuencia aplican un estilo educativo autoritario, se muestran intransigentes y tratan de controlar todo lo que hacen sus hijos con el fin de que respondan a sus objetivos. Los padres democráticos pueden ser exigentes, pero si se acostumbran a llegar a acuerdos, la exigencia se verá compensada y atenuada mediante la discusión y el consenso con los hijos, de forma que será más difícil que caigan en el exceso.

Cuando los padres exigen de más, se genera dependencia. De pequeños los niños pueden resultar obedientes y ordenados, pero eventualmente tendrán poco criterio y poca autonomía, lo cual puede ocasionar problemas ya en la adolescencia y la adultez; porque si no interiorizan las enseñanzas, les será difícil tomar decisiones y esperarán que alguien les diga lo que deben de hacer.

Entonces, ¿cuánto hay que exigir? ¿Cuánto es demasiado? Si necesitas estar encima de los niños para que hagan las cosas, quizá deberías pensar si estás exigiendo demasiado. El nivel de exigencia ha de ser tal que permita que el niño se comporte de forma autónoma, porque de no aprenderlo, quizá será obediente, pero ello no le servirá en la vida, porque los padres no podrán estar siempre detrás de su hijo para que haga o diga lo adecuado...

Buscar tiempo común con los hijos para jugar, charlar, discutir qué se hará el fin de semana, hablar de gustos y de emociones, y disfrutar de momentos de ocio son buenos consejos para mejorar la relación familiar. Se trata de repensar las actividades familiares, lograr que todas las partes se integren y no requieran de un cerebro pensante que organice por todos.

El mejor antídoto ante un exceso de exigencia son las muestras de afecto. Dar pie a momentos en que un niño pueda sentirse orgulloso de sí mismo porque sus padres se muestran orgullosos de él. Hay que saber reconocer los esfuerzos y reforzar lo positivo para que un niño tenga momentos en que se sienta satisfecho al cien por ciento, aunque los padres sepan que no todo se ha hecho bien. Luego, en otro momento, ya podrán hacer hincapié en los errores o incitarlo a esforzarse más.

Educar consiste en ejercer la autoridad con amor, con sentido común, animando, diciendo que sí se puede cuando haya desánimo, actuando ejemplarmente, reforzando positivamente y aplicando castigos no para dañar, sino para que los límites no se traspasen.

8 consejos para ser mejor padre

Te dejamos 7 aspectos que pueden afectar a los niños cuando los padres no exigen correctamente.

1.- Autonomía: En lugar de controlar todo lo que hacen los hijos y cómo lo hacen, hay que darles autonomía. Dejarles que tomen decisiones y que desarrollen intereses propios, admitir que es normal que unas cosas les gusten más que otras para que aprendan a tener automotivación y sepan tolerar la frustración.

2.- Frustración: Si los objetivos exigidos son inalcanzables, se frustrarán. Y si se vuelven perfeccionistas y esclavos del detalle, también, porque sabrán que no pueden controlar todo en la vida.

3.- Poca espontaneidad: A la pasividad y la baja autoestima se suma el temor a que lo que hagan o mencionen no encaje en los objetivos o intereses que otros han marcado para ellos.

4.- Dependencia: Esperarán a que alguien les diga lo que han de hacer y que les controle desde fuera.

5.- Baja autoestima: La falta de reconocimiento a sus logros, la ausencia de autonomía y de automotivación causará que tengan una mala imagen de sí mismos.

6.- Inseguridad: Pensarán que nunca hacen lo suficiente, que son inadecuados, e intentarán demostrar constantemente su valía.

7.- Ansiedad: La inseguridad hará que cualquier cambio de situación, prueba o nueva relación los angustie.

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Todos queremos lo mejor para nuestros hijos, por lo que a veces cometemos el error de exigirles de más. Sin embargo, hay mejores maneras para poder hacerlo correctamente y de igual manera conducir a un hijo al éxito. Te dejamos 5 consejos que le pueden servir a tu hijo para que sea exitoso en la escuela sin que se le exija de más. Entra y descárgalo.

5 claves para que tu hijo tenga éxito en la escuela

 

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Categorías: Consejos para padres

Escrito por Colegio Cedros Norte