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Publicado por Colegio Cedros Norte Oct 22, 2018 8:14:05 PM

5 tips para potenciar la inteligencia emocional de tu hijo

La inteligencia emocional es la capacidad de percibir, procesar y utilizar la información emocional para guiar el pensamiento y dirigir la conducta. A efectos prácticos, eso significa ser capaz de identificar y gestionar correctamente tus emociones, sin dejar que te dominen ni te sorprendan; detectarlas, y actuar en consecuencia cuando se estén produciendo en los demás. De esta manera la persona puede automotivarse, controlar sus impulsos, regular sus estados de ánimo y manejar la ansiedad.

Como padres es muy importante guiar a nuestros hijos desde muy pequeños sobre la inteligencia emocional, por eso te dejamos 5 cosas a considerar, para que ellos se conozcan, puedan controlarse y logren dirigir sus emociones hacia lo mejor.

1.- Dale a tu hijo la oportunidad de aprender de sus emociones

Primero es muy importante identificar cómo se siente y así se conocerá mejor; de esta forma su modo de actuar tendrá un sentido y podrá modular mejor el modo como expresa cierta emoción.

Algo que nos puede ayudar a reconocer y a entender mejor nuestro interior, es el ABC de las emociones, en el cual se muestra cómo ciertos acontecimientos nos hacen reaccionar de cierto modo de forma inconsciente:

  1. Acontecimiento activador: Lo que pasó. Ej. Mi hijo está llorando
  2. Pensamientos y Creencias: Ambas con respecto al acontecimiento activador. Ej. No es justo que llore así.
  3. Consecuencias Emocionales: Lo que sentimos. Ej. Desesperación

Las emociones son naturales, no aprender a manejarlas las vuelve lastimosas. Facilitar a los hijos el camino para expresar cómo se sienten les enseña estrategias de comunicación que contribuirán a que sean honestos con ellos mismos y con los demás. Serán personas más empáticas y capaces de ponerse en el lugar de los demás porque ese habrá sido su modelo.

2.- Sé el adulto que tú necesitabas cuando eras niño. Siempre que no sepas cómo reaccionar, o cómo ayudar a tu hijo, recuerda cómo eras tú, y piensa a qué tipo de persona recurrías cuando tenías problemas para controlar tus emociones. De este modo, sabrás mucho mejor lo que tu hijo necesita, y lograrás enfocarte en sus necesidades, no en las tuyas.

3.- Los niños aprenden lo que ven, no lo que se les dice. Es muy importante que recuerdes que el ejemplo de vida es el que más le enseña a tu hijo a ser de cierta manera. Inconscientemente aprendemos a lidiar con los problemas, y a ver la vida de cierto modo, desde el ejemplo que tenemos de la gente cercana. Cuida tu modo de ser antes de recomendarle reaccionar de cierto modo; porque si no aplicas en tu propia vida lo que le dices, tu hijo difícilmente logrará ser la mejor versión de sí mismo.

4.- Las emociones se trabajan en casa y se complementan en la escuela. La familia es el lugar donde se establecen los primeros vínculos, relaciones y emociones. Los padres son para los niños sus modelos y guías, por ello es fundamental que cuando hablemos de educar en emociones, los padres sean los primeros en saber identificar, expresar y puedan regularlas.

Escuchar activamente, ser empático y tolerante, acrecenta las posibilidades de metabolizar y modelar los estados emocionales de tu hijo. Además de preguntar a tu hijo por la escuela, los amigos o su tarea, una manera de educar en emociones es crear en casa la rutina de preguntarse ¿cómo te sientes? Escuchando realmente la respuesta o guiando a encontrarla. Si dice que está cansado, le puedes proponer que se dé una ducha o se tire un rato en el sofá antes de hacer la tarea o estudiar, intentando no caer en respuestas frías, por ejemplo “cómo vas a estar cansado si hoy no has hecho nada”.

Considera lo siguiente:

  • Comunicación Efectiva: La comunicación en la familia tiene una función más importante que la pura información; es un puente de doble vía que conecta los sentimientos entre padres e hijos. La comunicación familiar es básica para ayudar a los niños a desarrollar una autoestima fuerte, una personalidad saludable y unas buenas relaciones sociales.
  • Tolerar la incertidumbre: El problema es que en la vida no nos enseñan a ser flexibles, nos enseñan matemáticas, a que una pregunta sólo tiene una respuesta y cuando lo extrapolamos a la vida diaria esto no cuadra, no es posible y nos frustramos.

Una de las características más importantes para tener inteligencia emocional es ser flexibles, tolerar que las cosas no salgan como esperamos, adaptarnos a los cambios y buscar otras soluciones.

  • La percepción de las emociones: Esta destreza emocionalse refiere a la habilidad para identificar y reconocer los sentimientos propios y los de aquellos que te rodean. Implica prestar atención y decodificar con precisión las señales emocionales de la expresión facial, movimientos corporales y tono de voz.
  • Reflexionar el ¿para qué?: Es muy importante dedicarle un tiempo a pensar sobre las emociones que estamos experimentando, así como sobre las sensaciones, los pensamientos y las acciones consecuentes, y lo más importante hacer reflexionar a nuestros hijos.

Debes saber que, a la edad de un niño, se espera que pueda ser capaz de autorregularse, que pueda verbalizar sus emociones por medio de empatía desarrollando un rol social y contener sus influencias externas mediante la filtración de sus valores.

5.- Enséñale a aceptarse como es, porque es único y suficiente

Deja que tu hijo te vea vulnerable, y muéstrale que todos debemos amarnos como somos; con nuestros defectos y virtudes. Enséñale a amar con todo el corazón, aunque no haya garantías. Y aunque esto sea difícil, deténganse y piensen en lo agradecidos que están por estar vivos, porque sentirse vulnerable muestra nuestra humanidad. 

Muchas veces tratamos de perfeccionar a nuestros hijos, cuando ellos, y todos nosotros, venimos ya adaptados para luchar. Cuando sostenemos en las manos esos bebés perfectos, nuestra tarea no es decir qué tan perfecto es nuestro hijo. Nuestra tarea es verlo y decir, "Eres imperfecto y estás hecho para luchar, pero eres digno de amor y pertenencia". Esa es la tarea de un padre y así tú debes mostrarle la importancia de la vulnerabilidad.

Por último, tu hijo y tú deben saber que son suficientes, porque cuando funcionamos desde la perspectiva "soy suficiente", dejamos de gritar y empezamos a escuchar. Somos más amables con las personas que nos rodean y con nosotros mismos.

Es muy importante tener muy claro lo que es la inteligencia emocional y saber todo lo que implica. Tú eres el guía y si no le enseñas a tu hijo cómo hacerlo, él nunca podrá aplicarlo, así que, con estos conocimientos, pasos, recomendaciones y puntos a tomar en cuenta, estarás mucho más preparado para poder guiar a tu hijo en tener una gran inteligencia emocional.

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Categorías: Colegio Cedros Norte, Consejos para padres

Escrito por Colegio Cedros Norte